Por qué trabajamos con cuero curtido al vegetal
Tarda más, huele a madera y cambia de color con los años. Por eso lo elegimos.
El curtido al vegetal usa taninos de corteza en lugar de sales de cromo. Es un proceso lento: el cuero pasa semanas en tinas antes de estar listo para cortar.
Lo que se gana es un material vivo. Absorbe la grasa de las manos, se oscurece con el sol y se marca con cada uso. Una tabaquera de cinco años no se parece a una nueva, y esa es la idea.
En el taller lo cortamos a cuchilla y lo cosemos con hilo encerado, puntada por puntada. No hay máquinas en el medio.




