Envíos a todo el país · Hecho a mano, a pedido

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Un taller al pie de la cordillera

Cómo arrancó Zureo, entre viajes al sur y cueros que sobraban en el galpón.

Zureo empezó con un cuchillo de talabartero heredado y un par de cueros que nadie usaba.

Cada viaje a la Patagonia volvía con una idea nueva: algo para llevar la yerba sin que se moje, algo para colgar el termo de la montura.

Arreo de caballos junto al alambrado, entre el polvo

Hoy seguimos igual: todo se hace en casa, a mano, y de a poco.